19:58, Barrio Luján

Mark Tobey, El camino

Ojos al frente. La pareja en el auto. Una discusión. Improvisación:

Un automóvil rojo estacionado bajo el poste de luz. Las manos afuera de la ventana. La cabeza apoyada en la puerta. Las bolsas de papel en el regazo. Un par de manzanas, The heart is a lonely hunter, un paquete de Marlboro, un cepillo de dientes. El semáforo en rojo. Los carros. Los pitos. Las llantas chillonas. Olor a cartón. La brisa. Los dientes blancos, las nubes cargadas de lluvia, las estrellas, la neblina. La voz elevada, el grito, el llanto.

La mano en el dial. Concierto para piano, no. 21, Mozart, “Andante”. La mano ahora en la pierna desnuda. El roce con el borde de la falda, con la bolsa de papel, la bolsa en el suelo. Palabras de disculpa. Los ojos uno frente al otro. La brisa. Saint-Saëns, la ignición, la mufla, el humo, las bolsas en el asiento trasero, la boca abierta, el humo. Los gritos y los gestos exagerados. La placa herrumbrada, los números azules.

El silencio. Labios. Retrovisor. Fin de Saint-Saëns. El labial rojo embarrado en los labios. Un hombre. Una cartera. Centelleo de abalorios. Maullidos. El carro detenido, otra vez. Las puertas. La rodillas contra la puerta. La enagua. La brisa. El pelo, la brisa. Los brazos, el frío, la pared deshecha y la pintura abombada, la madera podrida, las manos sobre la baranda, el gato, maullidos, quejidos, televisores, la Liga contra San Ramón. Mareo. Los zapatos llenos de barro. La mano en la nuca.

Sentada sobre el caño, las manos en el zacate húmedo, los ojos cerrados, los muslos temblorosos y las uñas con una capa de barro por debajo. Sonidos ahogados, palabras sofocadas, el viento, gol, gol, grito, el aplauso, los aplausos, las caricias, el rechazo, las rodillas cubiertas por la enagua de nuevo, el taconeo, la huida, la vuelta a la esquina, la sombra. Olor a banano podrido.

El carro abandonado.

El silencio, la brisa, el tambaleo de los cables, las ratas, las bolsas de pan tiradas, el libro sobre la guantera, las manzanas en la oscuridad bajo el asiento.

El beso en la nuca. Los pelitos erizados en el cuello. La oreja caliente. Las lágrimas secas sobre las mejillas, la brisa, el frío, el humo, los pitos de carros, las ventanas, las luces apagadas, el tren. Otra sombra, otra luz. El carro abandonado. La puerta cerrada. Las manos unas sobre otras, los brazos extendidos. El beso en la boca. Los reflejos en la ventana, los colores de la floristería, del parque, de los postes, del mariachi, del menú, condensados en una nube única aplastada sobre el parabrisas. La vuelta a la esquina. La sombra de las rejas proyectadas sobre la calle, sobre la nariz.

Ocho y veintidós en Barrio Luján. La Coca-Cola helada. Las piernas cruzadas. Otro libro, otras piernas las cruzadas, otras manos, los ojos. Los ojos lejos de la pareja. Los ojos en el libro. El silencio. Javier Solís. Gol.

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