Joie de vivre
Tener que acabarse para verse completo,
verse desgajar como la mandarina,
en el suelo,
en el musgo,
abono del limonero,
uno tras otro, girando, girando.
Trazarse líneas rojas con los dedos,
ahí sobre los párpados,
cerrados,
cercados,
uno como el otro, callándose.
Y la granadilla explota en un rincón de la calle.
Acercate con cuidado.
Vas a ver que alrededor del árbol hay una corte, asientos privilegiados alrededor del trono, escondrijos, aparatejos, catalejos
para ver más cerca, siempre ver más:
vivir es coleccionar postalitas;
morirse es cerrar la bolsita y perderla en el río.
Que flote, que flote, que mañana no ando por acá.
Como la bolsita de té, verla exprimir esencias de las hojas apretaditas, verlas reventar, abrirse
Dejar salir, dejarse oler.
Tener que acabarse para verse completo,
verse desgajar como la naranja,
en las raíces,
en la orillita,
uno como el primero, girando, girando.
Te sentás en la raíz más gruesa del árbol, te tocás los pies con los dedos y trazás líneas verdes,
barras verdes, las uñas llenas de barro,
volvés la cabeza y tragás viento.
